Comenzar a leer este libro no fue como usualmente me pasa. Si leo algo es porque el título o la sinopsis me llaman la atención, porque lo encuentro como "Similar a..." entre las recomendaciones de otros libros que ya he leído o porque alguien me dice que no puedo dejar de leerlo. Esta vez, leer
El Principito fue una obligación del profesor de semiótica. No lees, no haces el trabajo, no hay nota, repruebas. No es una secuencia que quisiera seguir...
Leer por obligación no es bueno. Nada obligado es divertido. Para mi buena suerte, tal vez, leer no es algo que me moleste, sino todo lo contrario... es por eso que no tomé tan mal el tener que pasar mi tiempo en ese libro.
No sabía que esperar, claro. Recuerdo que algunos amigos me habían mencionado hace algún tiempo que habían leído
El Principito cuando eran niños... pero como yo no tuve infancia, no pude interesarme en él cuando debía hacerlo.
Las primeras páginas en las que se cuenta lo de la boa abierta y cerrada no me llamaron mucho la atención, lo admito. Aunque sí lo hizo la manera en la que
el humano habla sobre la diferencia de intereses en los niños y los mayores en la que, dicho sea de paso, concuerdo totalmente.
Luego de leer un poco me preguntaba dónde rayos se encontraba 'El Principito'. Estaba leyendo otro libro? Lo de los corderos tampoco me cautivó por completo...
Voy a la mitad del libro y, aunque no se ha convertido en uno de mis favoritos ni nada por el estilo, debo admitir que me gusta mucho. La narración es sencilla, lo cual
siempre es bueno. Está escrito en primera persona, lo cual permite si no identificarse completamente con el personaje, comprenderlo de manera más profunda. En fin, es un libro entretenido. Tiene mi aprobación y eso vale. Cuánto? Depende el PDV, supongo xD!
Lo único malo de esto es que debo hacer el bendito trabajo. No resultará tedioso, pero vamos a ver si lo hago bien...